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3.7.16

Momentos





los días sola
la manzana verde
el libro abierto
el airecito frío
las casitas al lado
de la playa
donde no estarán
nunca estarán
ellos niegan la fe
de las cosas incorrectas
de los perros ladrando a lo lejos

ahora
el vestido azul
en la avenida
pegado a la piel
que el viento desestabilice
los pies los zapatos los tacos
y sentir la mirada de otro perro ladrand0o
a los lejos

un cigarro tras otro
las canciones melodías sonrisas
de sorpresas en el parque
mis palabras seguirán atolondradas
sin sentido
pero el amor
la intensidad la tranquilidad
y los perros siguen ladrando
los acaricio y la felicidad está

6.3.16

Dulce

el olor a mango
a infancia recortada
deja dormir el verano ya no pesa así
la libertad de tocar el cielo y el suelo
de tomar el tren ir hasta Villa El Salvador
hasta la última estación

el olor a mango
y los 90 que regresaron
a decir acá estamos acá nos quedamos
acá pasamos navidad año nuevo semana santa

(mientras
de pronto se leen historias de amores descontrolados
intensos
rock drogas fuertes alcohol gatos que hablan
y que aparecen en los sueños psicodélicos
donde ya no estás
vamos a decir bien ya no estás)

el olor a mango
a corral de viejos patos
pollitos que se mueren de frío
a pesar del calor de ella
a pesar de la luz de ella
a pesar de la libertad
y del olor a fruta tardía
que está por arrojarme a la orilla
una vez más

23.11.15

Escena veintitres


peinarse todas las mañanas
hay que peinarse todas las mañanas
ir contra las legañas
las pistas mojadas, el verano lejano
y las mandalas
no me salvarán
pero es como peinarse y no dar vuelta atrás

la magia nunca se va
hoy veintitresdenoviembre
hoy vuelvo a ser adolescente
como nunca, como siempre
se crece y duele
se crece y se hacen posibles muchas cosas
se hacen cercanas y el miedo se asoma
es la vida metiéndose de a poquitos
por la punta de los pies

son las piedritas del mar de Cantolao
esas piedritas del puerto circular
que golpean las piernas
que queman las piernas
inmortalizar las olas
en una escena de vida y muerte



29.1.15

Piedritas

Los relatos se cruzan, aparece Bukowski, aparece Adolph, los degenerados más apasionantes, Martín Adán tiende una sábana blanca que ordena y desordena todo. Las letras colapsaron en esta relación. Más bien, la imagen, el sueño de ayer, la alucinación de entrar desnuda a un baño, a dos. No hay misterios, ya no importa debatir ni marchar, importa el aire que pasa entre mi dedos, importa la resequedad de mi boca, importa irse a dormir a las 4 de la mañana, acordarse del drogadicto y su preocupación por mí. Uno nunca se recupera. Los intelectuales han vuelto, y el vigilante sigue jugando con la silla de ruedas.

Importa cómo duermes, cómo vas a dormir.
Las sobras del día anterior.
En enero aparecen ellos, en el patio.
Tiran piedras en la ventana, y yo despierto.


23.11.14

Desastres naturales

veintitres chocolates suficientes más la vida de nuevo
llegamos a melancolía de lars von trier y he aquí a justine
y claire
pero de nuevo Justine
el taxi es insuficiente
su idea y mis sueños mi terquedad
de angustiosa terquedad
de subir los escalones
del sudor y la sequedad en la boca
de mi amanecer que nunca está
me llevo las dos manos lo suave de las manos
los ojos se cierran fuerte y la costra se siente



he vuelto a compartir arco iris por aquí
me han vuelto las ganas de escribir veintitres
hoy veintitres de noviembre
arcoiris más una ranita saltarina
el torbellino siempre estará