Camino bajo la lluvia sin haber visto el arcoiris hoy. Me toque mi tatuaje en un salón de clases, y yo no era alumna. Pero ya nada importa, nada de eso importa porque ya pasó y ahora acabo de descubrir Kanaku & El Tigre y me subieron los ánimos pues me hacen recordar mis grupitos esos bonitos, tienen una combinación de La buena vida con Manos de topo y Les ondes martenot. Además, una canción más con mi nombre. Tan cotidiana. Lima, Lucía, Miraflores, San Isiiiidro. Calles, averiguaré el próximo concierto de estos muchachitos y me volveré fan de ellos.
1. Llantos. Ya no importa que yo me angustie, que sea una masoquista, que me retrate tanto en los cuentos y tonterías que escribo, ya no importa si voy caminando feliz y dando saltitos, si abro los diez dedos de las palmas de mis manos como queriendo detenerme, pero a la vez siguiendo las líneas marcadas en la acera. Que si me vieras, me recuerdes haciendo eso. Y más, claro, conmigo siempre hay más.
2. Hoy lo vi con una camisa que yo no conocía. Tomaba con un amigo que tampoco conocía, cerca de mi universidad, claro, en un bar. Yo hablaba con mis muchachitos de siempre, con un vaso grande lleno de yogurt de vainilla francesa (que había traído desde mi casa, con cucharita incluida). Un amigo me compraba cigarros. Yogurt y cigarros, mala combinación, pero qué chucha, lo estaba viendo (desde la otra mesa) por fin, después de tanto.
3. ♫ con una sonrisa de esquina a esquina... tallada con cocaína
Miraflores
San Isidro
Lucía despierta en un cuarto
¿Lucía?
(...)
Lucía, mujer, señorita
quiere tener la piel de gallina
niñita joyita de Lima ♪
Finalmente los gatos sólo son gatos y las nubes no son sino nubes y yo soy, definitivamente, yo. Entonces se es adulto y se puede morir. Ella no era sólo ella, sino los gatos y las nubes y la poesía y los latigazos y las cámaras de gas y las estrellas y su propia muerte. -José B. Adolph
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25.2.11
17.12.09
Viajar sin pasaje
El cielo de Miraflores me pide que escriba delicias mientras bebo té verde
De vainilla, por favor.
Las burbujas, pienso, son lo mejor de esta calle.
El cielo del Callao me pide visitar a las aves que vuelan en la playa
visitar el olor a pescado del mercado
oler las visitas familiares
El suelo de Lima no sabe qué hacer conmigo
yo no sé qué hacer con su tráfico y ya no le reclamo
falso, todos los días lo hago
El cielo de Ayacucho me espera una vez más,
echarme en la hierba
caminar por calles angostas
que la noche me diga que es de noche
Tengo en mi mano
un
vaso de té burbuja,
mientras dejo mi casa, mientras
me molesto porque el tráfico no me dejará llegar a comprar mi pasaje
hacia un ayacucho que no está al sur.
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