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23.7.20

"Yo ya era humana pero me convierto en una artesana cuando me despierto"




Me encanta esta canción. Cada partecita de la letra y la música y las voces.

Se vuelve tantas cosas. Se vuelve los hospitales, los veinte, el arco iris, la playa, los escritos, las madrugadas, la ranita en los libros y en mi tobillo.

Los subi-baja que no desaparecen.
La fiesta que es siempre y nunca.
La felicidad fugaz.
Permanente.

18.6.20

felizmente no tengo nada en la cabeza*


Estoy junto a Ida Hegazi, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Margarita García, Dolly Alderton, Blanca Varela, y busco más, y voy a descubrir más.

Todas estamos sentadas en muebles coloridos que acabo de traer a casa. Al lado, un balcón con 2 plantas, una mesita, un cenicero con un cigarro a medias y la vista al mar. La playa no podía faltar.

Les he servido diferentes tragos. Blanca ha elegido vino, Dolly cerveza, Sylvia vodka, así todas. Les doy espacio. Salgo al balcón a terminar el cigarro que dejé por ir a contestar su llamada. Todas hablan mucho entre ellas. Así me voy reconociendo, claro, cada vez más. Ellas aquí hablan mucho. Yo también. Y pienso: con las personas que me siento cómoda suelo hablar mucho, cosas que no importan y también cosas que creo importantes. Y dejo de pensar.

Desde el balcón veo el mar, las veo a ellas, me veo a mí sin necesidad de espejo.

Me paro al frente y recuerdo cómo en Alemania también me paré al frente, y luego de hacer un par de tonterías, me conecté a la tierra, sin necesidad de artificios, sin necesidad de mantras, sólo con mi voz y con mis sueños. Recuerdo el café previo, los amigos filmando, la manta mostaza que me abrigaba, la trenza en la cabeza, la silla donde tome vuelo, donde saque la lengua. Adoro esa foto. Gesto que quedaría.

Vuelvo a ellas. Ida: en Cusco, cuando intenté encontrarme antes de mis 30, me di cuenta de la estupidez que era hacer eso, pero más bien los encontré a ustedes. Lo entendí un poco más a él, que no ha muerto, que no quiero que muera jamás, pero cómo decirlo, el perdón que dijimos tantas veces, el amor que hicimos tantas más. Sylvia: me acompañas. Al iniciar esta cuarentena imaginé la misma escena, pero solas tú y yo. Me cuentas lo que te ha pasado. Y entiendo un poco lo que decidiste y cómo lo decidiste. No es una decisión fácil, pero aquí estás de nuevo. Nunca te vas, nunca te irás. Alejandra: te envidio porque Julio es tan lindo y sé que él no te enseñó a llorar, creo que nosotras siempre enseñamos más. Un huracán y la convulsión. ¿Dejaremos de ser una convulsión? Margarita: me has regalado a Catalina y sé que vendrán más. Él siempre se queja de mi primera persona, pero no encuentro otra forma. Mi papá también tiene secretos, entre números y enseñanzas que nunca logro escuchar. Me haces descubrir que no están mal mis sentimientos, yo tampoco he aprendido a cambiar los recuerdos. Dolly: los veinte siempre han de ser difíciles. Quién soy yo para enseñar nada. Quiénes somos para enseñar, me pongo a pensar. Y con Fiorella, recuerdo, decíamos que no sabíamos si aprenderíamos pero tendríamos más que contar, eso estaba escrito. Pero, Dolly, te leo estas noches, entre las clases y el trabajo que postergo, te leo y a veces pienso, pero más siento. Y ya me debo dejar de toda esta majadería que llevo a cuestas.

Blanca: no puedo entender mi ausencia y tu falta. Porque la mía es casi imaginaria, y la tuya tan real. Por eso no entiendo cómo me atrevo a dejarlas aquí, al costadito mío. No te podría decir más que sólo tengo unas pocas ideas equivocadas por cierto y una memoria sin tiempo ni lugar.*

Por fin, me paro al frente, me conecto a la tierra, ahora mis manos tiemblan. Ustedes sonríen del tremendo atrevimiento mio y me pasan una cerveza.


11.8.16

Contra los fantasmas

Me gusta ir al centro comercial, las luces del centro comercial. Me gusta pararme en el centro del parque y ver la gente pasar. Sentarme en una banquita del parque Kennedy a ver la gente pasar. Me gusta oler a agua florida después de bañarme y que no me importe nada más. Me gusta el olor a mandarina, a pólvora, y a chicle de sandía, pero no mucho el olor a menta. Me gusta mirarme los ojos en el espejo y descubrir algo nuevo. Me gusta mirarme en su espejo y seguir descubriendo. Me gusta el agua correr por mis piernas. Me gusta fumar un cigarro tras otro, pero a veces no me gusta ese mismo olor por las mañanas. Me gusta vivir apasionadamente aunque los problemas aparecen. Me gustan los colores, casi todos los colores. Me gusta andar como perdida y encontrar el rumbo después de unos minutos. Me gusta la playa, en invierno, en verano, cuando sea, donde sea. Me gusta que ella me haya dicho que me tengo que sanar, siempre hay algo por sanar. Me gustan las palabras de la gente sencilla, y decir buenos días, buenos días. Me gusta la nostalgia detrás de las ventanas de los buses grandes. Me gusta volver a reconocerme cada día, y luchar contra los fantasmas, que ya desaparecerán, pero vamos, alguno siempre quedará. Me gusta la rebeldía (no toda) que se torna en felicidad.



23.11.14

Desastres naturales

veintitres chocolates suficientes más la vida de nuevo
llegamos a melancolía de lars von trier y he aquí a justine
y claire
pero de nuevo Justine
el taxi es insuficiente
su idea y mis sueños mi terquedad
de angustiosa terquedad
de subir los escalones
del sudor y la sequedad en la boca
de mi amanecer que nunca está
me llevo las dos manos lo suave de las manos
los ojos se cierran fuerte y la costra se siente



he vuelto a compartir arco iris por aquí
me han vuelto las ganas de escribir veintitres
hoy veintitres de noviembre
arcoiris más una ranita saltarina
el torbellino siempre estará

27.11.12

23.11.2012

ella duerme, nadie se atreve a despertarla
alcanza una profundidad no vista en nadie más
ni gritos, ni música, ni sismos, ni zamaqueos
a las cero horas del veintitres de noviembre
abre los ojos pero no despierta
los colores del cuadro le gustan mucho

es abrir los ojos dormida.
es la dosis aumentada.

15.4.11

disculpa, pero no puedo soportar verte llorar

este es mi espacio
mi arcoiris
así que aquí voy...
ayer me dormí a las 3am porque fue el cumpleaños de mi hermana, y todo estaba bien, no había tomado, no lo necesite. bueno un vaso de whisky es como si nada, así que no cuenta ok? después de una semana jodida, qué bueno que recién sea viernes y mañana sábado y pasado domingo (de nuevo lunes?), qué bueno que ayer mi tarjeta misia de llamada a larga distancia no me sirvió y me hizo una mala jugada.

-quiero saber por qué no puedo hacer llamadas desde mi tarjeta "Hola Perú" a teléfonos celulares, he probado hasta con el mío que lo tengo aquí cerquita
-señorita, ¿a qué número quiere llamar? ¿qué red de telefonía es?
-¿? Claro, claro
-no,con esas tarjetas sólo puede hacer llamadas a celulares Movistar o Nextel
-¿? ah (jajaja)

la ptm, no puedo llamarlo y decirle unas cuantas cosas que ya ni le importan, no puedo llamarlo porque no tengo saldo y no quiero salir a por un teléfono público porque... stop, lucía, stop. esto no debería estar pasando. pero tampoco lo puedo llamar a él para que me diga que todo estará bien porque mi fuck tarjeta no es para celulares Claro. menos mal que hay una tortita para endulzar las penas. la ptm, me la comí toda y aún no traen las tortas de la cumpleañera. me comí la torta de un cumpleaños pasado, qué patético. mejor no pensar si engordaré o no... por fin la fiesta, mi vestido, la gente ♥

siento que voy a caer de nuevo cuando las parejitas se van juntando, un amigo de mi hermana me pregunta por mi chico, le digo que ya no, no me cree, me importa poco que me crea en verdad, se sorprende, me pregunta de nuevo. mejor me voy a seguir hablando de política con mi tío. pasan horas y ahora pienso sentada en el mueble que sí, que quiero un chico lindo conmigo, que quiera matarme y se mate por mí.

hay que reir también, eso voy a hacer, a la gente le gusta, así que está bien, a mi también, así que mejor. anteayer me venía llorando en el micro, contándole algunas cosas a Fiorella por teléfono. cuando colgué, el chico de mi costado me dio papel hiegiénico diciendo "disculpa, pero no puedo soportar verte llorar" (o algo parecido). saqué un poquito y se lo devolvi, pero insistió que me quede con todo (¿?) no le discuti, me lo guarde nomás. poor boy, pienso ahora yo. me detuve y aguanté la risa. cosas surreales, como me dijo Carlos ayer.

*la imagen es de una aplicación fb "para chicas con actitud" (¿?)

19.2.11

Trance

Por fin llegar a mi cuarto, no al desorden, no a la oscuridad de la noche. Arrojar el cenicero de colores a la cama y ponerme la batita más cómoda de todas. Los papeles, el libro prestado de Katty, el celular y mi cajetilla de Lucky Strike también caen sobre la sábana delgada. Soportar un sólo cigarro mientras escucho las letras de estos grupos ochenteros y quiero estar embarazada de nuevo. Sonrío deliciosa mientras recuerdo las semanas pasadas, y apago el cigarro. Nos envolvemos en sábanas y leemos, aunque primero el lapicero.


Sofía te veo tan pequeñita en los videos, tan graciosa, tan parecida a mí cuando tenía dos, tres o cuatro años, cuando iba al nido, cuando era la mejor amiga de Solange y la novia de Yarin-tallarín. Cuando en la casa se usaba lamparín. Y te extraño tanto. Algún día te volveré a cantar y volveremos a pintar las paredes de mi cuarto con tiza, volveremos a bailar encima de la cama o en una discoteca del Centro de Lima, borrachas, algún día. Tal vez ese día te cuente lo que me ha pasado estos años, lo que me ha pasado estos meses, estos días, lo que he escrito en esas hojas del folder manila. Porque ningún chico lo entendería hoy, ellos dicen que sí, pero son tan simples que yo sé que no.

"Sofíaaaaaaa" gritan mi nombre. Salto de la cama. Pongo un ojo en el celular: 7:53am. Menos mal que vivo cerca de la universidad. Igual tengo que apurarme si no quiero llegar tarde al examen final. Carajo, ¿dónde está el libro de Katty?

5.1.11

Desayuno con diamantes: anteayer fue día rojo



-¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?
-¿Color rojo? querrá decir negro.
-No, se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.


en Desayuno con diamantes


Esta película la vi hace algunos años y fue lindo, es una de las películas que ví cuando estaba en la universidad y tenía mi sesión de cine sola. Me preparaba canchita y ponía mi dvd pirata y nadie me molestaba. Después la volví a ver acompañada, porque me encantó y cuando una película me atrapa la puedo ver mil veces más y no aburrirme jamás. Y hoy vi que esta cita de Desayuno con diamantes es precisa para anteayer. Pero, al igual que Holly, ya fue. Hoy ya no hay días rojos. Más bien, a ponerse las pilas y a preparar alguna canción que hable de lunas, tururutururu.

23.12.10

Rainbow

Me gustan los arcoiris. Un montón. De hecho, tengo uno en mi nick del msn desde hace un buen tiempo, aveces lo acompaño de alguna melodía, pero a veces cuando me llega todo o cuando me quedo sin ideas, el arcoiris se queda solo. Aunque igual se ve tan Lucía, que me encanta. Ayer uno de mis primos de cariño se burló de mi vestido, pero a mi me pareció un cumplido: y ese vestido arcoiris me dijo.
Y no soy sólo yo. Creo que he ido dejando huella con esto de los arcoiris, que hay chicos que han seguido viendo esos putos arcoiris en todos lados, o amigas deseándole a mi novio un feliz cumpleaños con muchos colores -como yo!, o cositas así. Y me gusta, que aunque sea una depresiva total, o mejor, que aunque haya tenido esas etapas de depresión total, los colores siempre vuelvan a mí. Que la Miyuki haya pintado conmigo una parte de mi cuarto con las tizas que me robé alguna vez. Que haya aparecido un arcoiris en el techo de mi cuarto hace ya algunos años y tener prueba de ello...


...haberme emocionado como una niña de cuatro años por tan magnífico evento. Haberlo contado, haberlo fotografiado. Que el chico de los tatuajes me haya mirado raro por querer tatuarme un arcoiris en el hombro derecho. Pero yo quería un tatuaje suavecito pues. Y además ahí estuvo mi novio haciéndome reir cuando me retorcía y exageraba de dolor. El arcoiris me salvó, me di cuenta después. Porque pensaba, en la clase de Tesis II, que si los tatuajes de los pandilleros tenían cierta relación con sus cortes y eso, el mío también lo tuvo con mis cortes que me hacía en esos tiempos (no quiero decir) feos. Y ahora, ya empezó el verano y empiezo a mostrarlo sin querer porque ando medio calata por el mundo. ¡Las estaciones, las estaciones! Ayer recién me di cuenta que ya estamos verano, veranito rico. A disfrutar el verano, a hacerte el verano cuando llegues de viaje.


Me encantan los post it de colores!
Los aretes de colores también, así que eso siempre es un buen regalo.
Los arcoiris colgados en las combis.
Ver muchos boletos de distintos colores, todos juntos. Qué rico.
Las lucecitas de navidad. Muchas muchas. Hasta que las casas se incendien. No, mentira.
Y los peces de colores también, como mi pez que me ayudaron a dibujar en el taller:

2.11.10

Chau melancolía





Comenzó noviembre. El mes de mi día favorito ♥
Así que aprovechando: tiempo de remodelar mi cuarto.
De botar cosas que ya no me pertenecen. Le diré chau a mi mariposa :( aunque me duela, ella es de lucía-colegial, de lucía-universitariainicios, no de lucía-hoy. De decirle adiós a mis paneles huachafos pero lindis, que ahora sólo inspiran melancolía. Yo no quiero melancolía, quiero risas. De poder decidir de una buena vez qué haré con los millones de boletos de combi/micro que tengo en mi cajita. No los quiero botar, es hora de hacer algo productivo con ellos, ya no forrar cuadernos, eso ya no vale.
Es hora de prender más incienso y llamar buenas vibras, hora de gastarme agua florida porque me gusta y merezco darme gustos. De donar mis juguetes porque les compraré nuevos a mis hijos.





No tendré pesadillas. (check)

21.9.10

Casi primavera

Foto titulada: ya soy mayor de edad en todo el mundo!

Foto titulada: arcoiris al gmail

Hoy tuve de terapia y lloré como casi siempre. Y ya está, no me importa cuántas veces tenga que contarle a la doctora todo el rollo que pasa por mi mente porque siempre hay colores al final. Cuando sabes que en un tiempo no muy lejano podrás escribir un post escribiendo los pasos para salir de todo esto, es reconfortante. Porque ya no me cansaré de cambiar de ánimo si tengo un arcoiris impregnado en el hombro. Porque ya pasaron tres años de una enfermedad jodidamente dura pero decididamente reveladora. No quiero salidas fáciles, no quiero eliminar el síntoma, no no no. Quiero que llegue el verano, ir a la playa y poder reirme un poco de todo lo que llore. No quiero terminar en el hospital, otra vez no. Quiero poder sentir el viento en la cara, el aire-bicicleta de las melodías diarias.


20.7.10

Chicas en problemas

Hoy gane el primer puesto (en la categoría de poesía) en el concurso de cuento y poesía "Manuel Scorza" organizado por el Celit!!!
Estoy más que feliz ♥

Algunos ya los he publicado antes, pero en conjunto así no.
Aquí están:

Chicas en problemas



Solución a mis manos frías

Paso de todo, menos de mi cuerpo.

Siento tanto y no de pedir perdón

porque no soy culpable. Yo alcanzo.

Me alimento y no me alimento.

No quiero decir prohibido,

las verduras las frío.

Ellos no saben cómo me quedo.

Me gusta el calor del auto.

Cuando entro, no necesito

frotarme las manos,

ellas están en familia.

El espejo retrovisor tiene doble función:

veo la pista y todo el tráfico de Lima,

para luego querer arrancarme cejas y pestañas,

y morder los labios es tan necesario.



To be alive

Escribo conmigo presente, me quiero ahorrar el futuro, el pasado se puede quedar allí.

Yo soy el tiempo, un vaivén, un ejercicio no perfeccionado con el diávolo.

Vivir es estar lleno de discontinuidades pero más aún de intensidades.

No-vivir es la pasividad, ella nunca estuvo.

Yo nunca me veré en la morgue del Callao, ni siquiera en sueños, para eso están mis compañeros.

Yo me libro gradualmente de mis responsabilidades y las vuelvo a atraer.

Yo no quiero un espacio en el cementerio,

yo quiero estar en manos de practicantes o nadar en pedacitos por el mar.

No me lleves flores, cómpralas de colores, respira sus olores, yo ya no las podré mirar mañana, y las quiero moradas.

Mi estilo no persigue ser catastrófico, seguiré siendo animal, como un pez sin pecera, como minutos de felicidad.



Felizdeellaquepodíacreersinver, querido Cortazar

Hola. Ayer tuve un bebé, es decir di a luz a un bebé. Creo que lo llamaré Sebastián pero no estoy muy segura de eso. En realidad es muy chiquito y se parece al color celeste, aunque sé que eso no es cierto. Aún estoy en la clínica y la gente me toma fotos, aunque sé que saldré mal. Después de todo, estoy muy cansada, y algo débil que creo que dormiré algunas horas. Sólo algunas, es decir dos horas y 23 minutos.

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Ya! Ya estoy en mi nueva casa y tengo a Sebastián al lado; todo el día llora, espero que eso sea normal. Alguien le regaló unos zapatitos de lana, pero es como si su cara dijese que le pican. Pero creo que no me importa mucho, ya se le pasará y se acostumbrará. No sé quién pagó la clínica ayer; sospecho que alguien ayudó a mi mamá. Hace un instante estuve pensando en cuántos hijos tendrá Sebastián; no me haría gracia no conocerlos.

No sé qué pasó

No sé qué

No sé

No

Se lo llevaron...

tres años

tenía que haberlo cuidado no sé qué paso tenía que haberlo cuidado ya no leerás bien lo que pasó no sé cuándo pasó pasó pasó pasó cinco pasó you could be other punto.

 
El escondite

Yo era real y ficticia, me quedo con las dos.

Jugaba a las muñecas: les ordenaba su casa, su ropa, su día a día, y ellas me lo agradecían. Me decían palabras al oído o soltaban una risita encantadora. Yo sigo jugando, pero mis muñecas se guardaron.

Jugaba y giraba y me escondía cuando quería. Esos días volverán algún día.

"Has dejado el agua hirviendo por pensar en las musarañas

Has estado escuchando a La buena vida para salvar esos momentos

Has vuelto a reunir los juguetes en bolsas de plástico, rotas, de tiendas de ropa"

-me digo

Me dices sí y yo respondo no porque quiero ser yo.

Papá no se va de viaje, él se queda conmigo, trae el periódico y arregla la computadora.

Escucho esa salsa y lo recuerdo más, o el rock antiguo que él solía escuchar.

Mañana lo haré reir, acabo de decir.



Su-per-po-ner

Alicia estaba sentada junto a personas conocidas y desconocidas.

La combi llena y el semáforo en rojo.

El sol quemaba y las ventanas abiertas.

La bulla de las bocinas era fea. Aturdía.

Pero aún había ganas de sol, de calor y de salir con polos de manga corta.

Alicia estaba sentada.

Hablaba y su ventana abierta.

Un hombre caminando por la pista, en medio de los demás carros.

Se estacionó al lado de la combi, y metió su brazo por la ventana de Alicia.

De Alicia disfrutando del sol.

La sujetó del cuello, a Alicia.

A Alicia aturdida por las bocinas.

Mostró el arma: un cuchillo más grande y filudo que los que había visto en su cocina, ella, Alicia.

Ella, Alicia, que dejaba de disfrutar del sol y empezaba a hacerlo de los gestos (últimos) de los de la combi; que ya no estaba aturida por las bocinas y empezaba a estarlo de los silencios de esos gestos.

La cabeza rodó dentro de la combi.

Y ya no había una visión desde Alicia.

Por eso que fin.

Chau Alicia.

No "Chau Alicia".

Chau dice Alicia.



13.5.10

Cómo pelar una mandarina


La tomo, la desnudo
la tomo, ahora es un anillo.                              La luzco

Ahora es un arcoiris

Mi mano izquierda está
                                  celosa.

12.2.10

Melodioso caracol

del taller de ManoFalsa

"El mar se escucha también en otro lugar"

Quince; es decir cinco por tres centímetros, o anexo del oído (McLuhan inspiración). Materialmente es duro pero emocionalmente no. Pequeño, así es mi objeto. Ovalado y sin sabor. Femenino. Cuenta con una abertura en él. Lo encontré en la casa del sr. Eulogio.

Acto seguido:
¿Conocen minimicrófonos? Yo tampoco, nunca tuve uno, pero creo que el sr. Eulogio sí. Me lo imagino colocándose uno en la oreja, y luego coge el caracol y escucha por él. Toda la concurrencia puede escuchcar el mar del Callao (o cualquiera, en realidad). sirve para transportar al mar, no simplemente para oirlo.
Su sola imagen me hace pensar en playas, algas y señores que dan paseo en botes.



Dato extra: dicen que cuando el sr. eulogio se iba por un buen tiempo de su casa en La Punta llevaba al melodioso caracol -no meloso eh!- con él :) Cuando no, pues no. pobre de él :(

Fotos a color:

23.11.09

Cassette

LADO A


Quiero ver rojo correr pero me detengo, en una hora estaré lista para hacerlo.

Voces, las escucho, me dicen que el daño deja huellas, y a mi me importa verlas.

Tres visitas al consultorio en menos de cuatro días es too much, sé que piensas igual.

“…sueles disfrutar mucho cuando disfrutas y sufrir mucho cuando sufres”.

Y no está mal, chicos, pero ya estoy harta de los extremos.

Oye, me haces daño, extremo del otro lado.

Apagaré el celular, cancelaré citas, entrevistas y demás.

Ya ni quiero actuar (hoy).

Mi cama me llama, las voces se fueron allá.

Sí, las voces siguen aunque el sol salió: no hay oscuridad, sería hacer literatura afirmarlo.

Yo no me contento con este día, quiero que sea mañana, almohada me ayudarás.

Yo escucho voces, no veo demás, no confundo colores, mis sentidos están alertas, a veces no.

Volver a fumar hierba, no, tengo que viajar, yo no la quiero conseguir acá



LADO B


Hora de cantar en la ducha como antes y hora de hiperactividad en lucía. Hora de odiar los días en que no era yo, en que era una distorsión. I mean… que ser Alicia sea premio, que me guste serlo como me gusta el viento en la cara. Something special. La Alicia que es expulsada, pero que regresa con sus propias condiciones, la Alicia que reclama tener peces y plantas.



Donosti sound

donosti melodías

donosti tranquilidad

donosti viento en la cara

en días de viajes largos

o en días amarillos

templados


no quebrados

en tu carro.

12.11.09

To be alive



Escribo conmigo presente, me quiero ahorrar el futuro, el pasado se puede quedar allí.

Yo soy el tiempo, un vaivén, un ejercicio no perfeccionado con el diávolo.

Vivir es estar lleno de discontinuidades pero más aún de intensidades.

No-vivir es la pasividad, ella nunca estuvo.


Yo nunca me veré en la morgue del Callao, ni siquiera en sueños, para eso están mis compañeros.

Yo me libro gradualmente de mis responsabilidades y las vuelvo a atraer.

Yo no quiero un espacio en el cementerio,

yo quiero estar en manos de practicantes o nadar en pedacitos por el mar.

No me lleves flores, cómpralas de colores, respira sus olores, yo ya no las podré mirar mañana, y las quiero moradas.

Mi estilo no persigue ser catastrófico, seguiré siendo animal, como un pez sin pecera, como minutos de felicidad.