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24.11.20

Los intocables

A menos que leas esto, nunca podrás saber lo que ocurrió: unos completos desconocidos nos salvaron, ahora que lo pienso hoy. Le pregunto si sucede algo, intuyo que sucede algo malo. Él no responde. De pronto, voltea la cabeza, saca el arma y yo sólo puedo gritar. El primer disparo desata el caos. Todo se ha desordenado: aparecen hombres que nunca vi, todos armados. Él ha soltado el coche, tú estás por caer y las piernas no me responden. Mis brazos se cuelgan de este desconocido en medio del infierno desatado. Pero es imposible: para él, ya no existimos. De las paredes, cual hologramas, salen más hombres. No logro saber cuántos son, quiénes son, tampoco si hay dos o tres bandos. Mis ojos vuelven rápido a ti, tan pequeñito ahí. Tú, que no tienes idea de lo que ocurre, que no tienes idea que la vida puede acabar en 5 segundos. Intento bajar corriendo las escaleras, pero caigo de inmediato: soy una inútil andando. De pronto, el coche no suena más, por un segundo pienso que es el final y el corazón no me da más. Basta subir la vista para ver que el pie de otro hombre -ya son tantos, que todo se me ha combinado- ha servido de escudo, que el pie de otro hombre ha impedido el fin del mundo. Las balas terminaron, suena música por fin.


Decir que era una de tus películas favoritas. Decir que ya no te veré más. En el comedor, en el barrio, con tus lentes de sol; y entiendo de quien aprendí a sentirme en una película. Decir que escribí este texto hace unos meses, que jamás pensé en enseñártelo y que hubiera sido más bien la idea perfecta para un año no perfecto, pero sí significativo. Ahora que no estás. Que no llegarás a la actuación del colegio, que no le creeré a nadie más que a ti el luchar contra tiburones en altamar. Ya no estarás tampoco en las ausencias que empezamos a crear. Ya no te escucharé hablar ni de Italia, ni de política, ni de las dolencias que crecieron tan rápido. Porque hoy vuelvo a tener 9 años y me calmas pasando tu mano por mi cabeza. Porque hoy vuelvo a tener 19 años y caminamos divertidos por Miami. Porque ya te había inmortalizado antes, cuando la abuela volvía del más allá a molestarte. Por un segundo sentí culpa de ese cuento estúpido que escribí hace años. Pero luego pienso que la vida es una tontería bonita y un poco idiota, pero no ese cuento. Pero no el amor que siento.

Te has ido. Pero el corazón se abrigó, y abrigó este veintitres tranquilo. Las balas terminaron, suena música por fin.

18.6.20

felizmente no tengo nada en la cabeza*


Estoy junto a Ida Hegazi, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Margarita García, Dolly Alderton, Blanca Varela, y busco más, y voy a descubrir más.

Todas estamos sentadas en muebles coloridos que acabo de traer a casa. Al lado, un balcón con 2 plantas, una mesita, un cenicero con un cigarro a medias y la vista al mar. La playa no podía faltar.

Les he servido diferentes tragos. Blanca ha elegido vino, Dolly cerveza, Sylvia vodka, así todas. Les doy espacio. Salgo al balcón a terminar el cigarro que dejé por ir a contestar su llamada. Todas hablan mucho entre ellas. Así me voy reconociendo, claro, cada vez más. Ellas aquí hablan mucho. Yo también. Y pienso: con las personas que me siento cómoda suelo hablar mucho, cosas que no importan y también cosas que creo importantes. Y dejo de pensar.

Desde el balcón veo el mar, las veo a ellas, me veo a mí sin necesidad de espejo.

Me paro al frente y recuerdo cómo en Alemania también me paré al frente, y luego de hacer un par de tonterías, me conecté a la tierra, sin necesidad de artificios, sin necesidad de mantras, sólo con mi voz y con mis sueños. Recuerdo el café previo, los amigos filmando, la manta mostaza que me abrigaba, la trenza en la cabeza, la silla donde tome vuelo, donde saque la lengua. Adoro esa foto. Gesto que quedaría.

Vuelvo a ellas. Ida: en Cusco, cuando intenté encontrarme antes de mis 30, me di cuenta de la estupidez que era hacer eso, pero más bien los encontré a ustedes. Lo entendí un poco más a él, que no ha muerto, que no quiero que muera jamás, pero cómo decirlo, el perdón que dijimos tantas veces, el amor que hicimos tantas más. Sylvia: me acompañas. Al iniciar esta cuarentena imaginé la misma escena, pero solas tú y yo. Me cuentas lo que te ha pasado. Y entiendo un poco lo que decidiste y cómo lo decidiste. No es una decisión fácil, pero aquí estás de nuevo. Nunca te vas, nunca te irás. Alejandra: te envidio porque Julio es tan lindo y sé que él no te enseñó a llorar, creo que nosotras siempre enseñamos más. Un huracán y la convulsión. ¿Dejaremos de ser una convulsión? Margarita: me has regalado a Catalina y sé que vendrán más. Él siempre se queja de mi primera persona, pero no encuentro otra forma. Mi papá también tiene secretos, entre números y enseñanzas que nunca logro escuchar. Me haces descubrir que no están mal mis sentimientos, yo tampoco he aprendido a cambiar los recuerdos. Dolly: los veinte siempre han de ser difíciles. Quién soy yo para enseñar nada. Quiénes somos para enseñar, me pongo a pensar. Y con Fiorella, recuerdo, decíamos que no sabíamos si aprenderíamos pero tendríamos más que contar, eso estaba escrito. Pero, Dolly, te leo estas noches, entre las clases y el trabajo que postergo, te leo y a veces pienso, pero más siento. Y ya me debo dejar de toda esta majadería que llevo a cuestas.

Blanca: no puedo entender mi ausencia y tu falta. Porque la mía es casi imaginaria, y la tuya tan real. Por eso no entiendo cómo me atrevo a dejarlas aquí, al costadito mío. No te podría decir más que sólo tengo unas pocas ideas equivocadas por cierto y una memoria sin tiempo ni lugar.*

Por fin, me paro al frente, me conecto a la tierra, ahora mis manos tiemblan. Ustedes sonríen del tremendo atrevimiento mio y me pasan una cerveza.


27.3.20

Los treinta años de edad


Hola Sylvia
cumpliste treinta y te mataste
yo lo leo a él que te nombra mucho, que te pone no como ejemplo pero sí como ejemplo
yo te leo a ti en este encierro que es una liberación
he cumplido treinta y no lo he pensado
he cumplido treinta y no lo he logrado
he logrado tanto y la vez nada
mi desorden tiene un nombre
en los sesenta tú no tuviste suerte ¿sería suerte?

Sylvia, yo te llevaría a caminar, no hoy porque no podemos salir
allá afuera hay algo muchísimo más grande que nuestros sentimientos que nuestros pensamientos
es un virus, no lo vemos, pero está allí y es peligroso
no nos arriesgaría. Más bien esperaríamos dentro de casa. Te prepararía el café instantáneo que me hago a diario y conversaríamos de los treinta años que sumarían ya sesenta entre las dos

Me quejaría contigo de la vida porque es lo que suelo hacer muy bien
tú no te quejarías
más bien sonreirías
en un país lejos del tuyo, con una completa desconocida
ya no me voy a quejar, te mentiría y tú sonreirías una vez más
qué pequeñas somos en el vasto universo pensaríamos las dos

que acabe la cuarentena y te iré a buscar.

12.3.20

Acomodar el corazón alrededor de un plato

Annie, mil veces te lo repetimos. Y ya no importa si con cada caída reinicias. Le damos un check al viento que pasa suavecito por la avenida. Sólo por esta vez no reniegas de cómo te levanta el vestido a las 6 de la tarde. El viento. Más bien te dice bajito lo mutuo siempre será primero. Y llegas a casa y lo aplicas en silencio, aún más bajito que el viento. Y odias un poco esa palabra. Y te sientes otro poco estupida. Pero luego ya no. Piensas en ella, en él, en ellos. Piensas en los jardines que se perdieron. En las casas grandes que son tus favoritas. Y deseas con todas tus fuerzas amanecer recordándola más a ella y a la ponciana que cuidaba. Y cierras los ojos fuerte, para ayudar mágicamente a los deseos, mientras ves más bien sus manos tus manos quitándole el corazón a cada diente del choclo. Los acomodas alrededor del plato limpio muy limpio y te duermes en su regazo.


19.11.17

Noviembre siempre será un arcoiris más



encontrarla a ella, traerla a casa, cuidarla, darle un espacio en mi cuarto, regarla
en la foto, su amiga,
también los helados de chocolate,
y el baile y la bicicleta estacionaria,
How i met your mother,
y los cigarros y la sopa ramen mientras la veo,
volver a San Marcos a veces,
las películas que se compran allí y el yogurt y la desfachatez,
ahora también la Católica y sus cafés,
el maquillaje a las 8 de la mañana,
y los intentos por no despeinarme,
por no quebrarme,
pero está y hay que aprender,
el año nuevo vendrá con menos piedras en la cabeza,
con menos peso en la mochila,
como bien dijeron ellas.

7.10.13

Los intrusos












I.
El polvo en la nariz en las rodillas
los peces mordiendo cada centímetro de mi panza
han llegado para detener las gracias del destino
han llegado para doblarme y caminar encorvada
los escucho patalear
gritar
hacen orgías dentro mío
y sólo puedo mover el pie derecho
los dedos más bien
hoy estoy helada
mañana será un buen día

II.
Limpiar la casa es necesario
la escoba se convierte en otro brazo
siento la armonía y la intersección de las esquinas
el agua corriendo por mis dedos
se descansa cada dos minutos
cada cierto tiempo
para observar las líneas de las manos
el cabello despeinado
y revisar una llamada perdida

dibujar en la ventana
trazar caminos con el estropajo
me lo debería meter a la boca
y escurrirlo después
sacarlo como un mago en su espectáculo
y mostrárselo a los vecinos
que regresan del mercado

III.
En la noche la vibración
los ruidos innecesarios
el frío en los pies es difícil
me deslizo y no llego
sólo brazos y piernas puedo salvar
¿Cómo se descansa?
El frío en los pies nunca pasa
a pesar del verano
a pesar de las velas
el incienso los santos
¿Cómo se descansa con peces carcomiéndote?

Qué suerte quienes no deben limpiar su casa

31.12.11

La mañana herida de Dorian



La mañana herida fue algo como este año.

2011
noches de salidas
de clases (de teatro) que odié y amé
me rompieron el corazón
sufrí por amor
me porté mal
me pelee con gente, algunos volvieron, yo volví a algunos
"me fui" de casa dos veces
me señalaron
me sentí culpable y luego ya no
me dolieron las víctimas del terrorismo
mi mejor amigo me dijo algunas verdades y lo entendi
estuve en emergencia por descuidos
no hice la tesis, no saque mi bachiller
reconfirme a la gente de siempre
salí a protestar contra Fujimori
volví a mi colegio
sigo teniendo más proyectos y cosas en mente
perdí ciertas veces
sigo en la terapia de hace casi tres años
sigo dejando atrás la antigua enfermedad
digo que voy a madurar y cambiar, y no lo hago
digo que voy a madurar y cambiar, y lo hago
fui sola a un concierto y no la pase mal
sali con personas que me gustaron
volvi a los escenarios, descubrí la performance
algunas ideas cambiaron, otras no, y está bien
lloré en la oficina de nuevo
escribí más cuentos y cosas sin nombre
fui varias, maté a varios personajes
los ojitos rojos volvieron
y ayer me congele piernas y panza con el agua de la playa
pall mall que me alcanza que fume en las piedras de la playa


soy lluvia cristalina según los indios, chau 2011!



13.12.11

Emergencia

llego apurada
me tiendo en la cama
él me toca el estómago
él me amarra el brazo y la sangre fluye
murmura algo de mis nervios y para mí todo es físico en ese instante

qué soy sino una señorita tendida en la camilla
qué soy sino una niña desobediente
que no aprendió a sumar números enteros

trabajo, estudios, lagastritis, lanemia, elalcohol, lacomida, elcigarro, loslibros, mispoemas, misnochessinregresaracasa, laspastillas, mispapás, eldescontrol
la
literatura
es
falsa.

28.4.11

Como bailando en el cementerio, señor Mariátegui

hoy todas las celebraciones son por mí

quiero un chico que me cocine rico :)
quiero llegar tarde a casa

qué lindo será este fin de semana, aquí o en Tusan
me encantan los cambios
la sin razón
el vestido que me puse hoy
los zapatitos blancos chiquitos que le robé a Laura


si iré a Palacio hoy hoy seré una reina

quiero subir al escenario
quiero ser actriz
me encanta





















Pd: ingrese al Conservatorio Actoral del Británico!!!

1.4.11

♪ y cuando llega el mes de abril















quiero sentirme como ayer todos los días
quiero que el sol dure todo abril todavía
quiero irme a Tusan o algún lugar parecido para Semana Santa
quiero organizar el baby shower de Laly
quiero caminar con él por cualquier calle, como antes
quiero tener muchas plantas y preocuparme por ellas
quiero que vuelva Miranda; aunque tenga 6 años, sé que seguiremos pintando
quiero llegar temprano al trabajo, no como estos meses, claro
quiero ser más fuerte
quiero tener tres peces y una pecera en mi casa
quiero recibir mail del Conservatorio Actoral
quiero ser actriz, desde siempre, como siempre
quiero dejar de ser tan impaciente (sólo tan)
quiero terminar mi tesis bien y de una vez
quiero dejar de tomar pastillas diarias
quiero seguir viendo películas favoritas o no favoritas, tirada en el mueble
quiero volver siempre al Callao y seguir siendo provinciana aunque no haya nacido allá
quiero aprender a cantar
quiero mirar el mar ahorita ahorita ahorita y no me importa si escribo mal

8.3.11

Feliz día ♥


qué tontería
¿nosotras?
lo merecemos aunque nos portemos mal
porque siempre lo hacemos bien.

por tus lágrimas cuando llego a casa después de hacer alguna estupidez, y sigues creyendo en mí
me llamas por teléfono cuando él te ha dejado, me invitas a tu casa, a tu seudodepartamento nada decorado y podríamos cantar y pelearnos y querernos más
vamos juntas a consultar astrólogos modernos que nos dirán cualquier cosa que estoy segura creeremos, para después insultar a los malditos que te arrastraron por el suelo (para robarte la cartera)
tú te casarás y bajas a verme cada noche en mi soledad, callas, eres mayor y no soportas ver a tu primita sufriendo por amor
ahora cambio radical y aparece ella, tan suave y descuidada. Tengo miedo que se parezca a mí, por eso le hablo mucho de lo que no sé. Porque sé que me admira un poquito y eso no sé si esté bien, al final sí soy una loca de mierda, pero la quiero.

te besas con ella delante de nosotros y eso es genial, y no me refiero a la excitación de los muchachos, más bien a las muestras de amor sinceras. valentía le dicen algunos. yo estoy segura de eso y más.
tu frescura, tu relajo, tu soltura, te envidio a veces, cómo no te preocupas a veces, cómo celebras mis atrocidades
somos débiles y tontas, demasiado tontas, pero eso no nos quita lo imprescindible, lo fuertes. ya vamos saliendo de los fantasmas
las banquitas de un parque nos escuchan atentas, mientras confesamos con soltura nuestros pensamientos más oscuros, como si yo fuera él y tú fueras ella, nuestros terapeutas.
hablando de ella, casi dos años y no sé nada de ella. mentira. sí sé, lo puedo ver en sus ojos, lo escucho todos los martes a las seis.
a veces me olvido que estoy en la oficina y me pongo a llorar, presiento que ella lo sabe todo, me gusta nuestro sexto sentido.

feliz día ♥

Pd: mi jefe nos ha dado chocolatitos a las chicas de la oficina :)

6.2.11

Átame!: un amor así

Qué bueno es volver a ver películas en casa. Ya fue demasiado los días agitados, ahora a descansar un rato. Falso, Lucía, falso. En fin... dos veces viendo "Átame!" en una semana. Yo quiero un amor así. Que salga a la farmacia de noche o madrugada a comprarme pastillas para el dolor, cualquiera que tenga yo. Me enamoré [acabo de publicarlo en el facebook] del personaje de Antonio Banderas en esta película. Por cosas así, quisiera ser una chica Almodóvar, wuuuuuuu
Escena favorita: cuando él llega después de haber sido golpeado en la calle, ella lo atiende en el baño, él le menciona un recuerdo sobre una imagen de sus padres, ella solloza (la tercera foto viene después).





- No entiendo Marina, ¿Qué te pasa?

- Le quiero.
- ¿Qué?
- Que le quiero.
- ¡¿Al que te ha secuestrado?! ¡¿Tú estás loca?! ¡vámonos! ¡¿Cómo te puedes enamorar de un hombre que te secuestra y te ata la pata a la cama?! ¿Te parece normal? ¡¿Eh?!

en "Átame!" de Pedro Almodóvar

29.1.11

me olvidé mi cartera



me puse un vestido marrón, tenía conciencia de haber olvidado mi cartera (mis documentos, el dinero, etc etc etc), y salí. las calles parecían las mismas, habían más perros, gente echada en el suelo, fumando, veraneando, tomando cerveza, bien vestidos, felices. en cambio, yo... yo era la de la mirada triste. por fin llegué al paradero, no sabía ni cómo iba a pagar el pasaje pues no tenía nada, salvo mi vestido y mis sandalias. dos niños tomaban Coca Cola, me miraban y se masturbaban. le quite su gaseosa y se la eche encima a uno de ellos, al más atrevido. recordé mi propósito al salir de mi casa: ir al consultorio médico. ¿pero qué me hacía sin plata? (...) recuerdo dos opciones: haber tomado un taxi así de la nada y haber vuelto a mi casa.



Menos mal que una llamada me despertó, sino cómo habría pagado el taxi.

20.1.11

casa de playa

es como querer escribir sin respetar los signos de puntuación ni las comas ni los puntos aparte ni final ni nada nada nada. menos mayúsculas minúsculas. nada. es cuando vivir es más importante, y escribirlo es el segundo plano, y aún no sé por qué lo hago. adentro de la casa, lo que siento es eso, es el pecado de ser yo, de envolverme en mantas, en juegos que recorren mis piernas, las líneas incorrectas, la medicina natural. afuera de la casa, lo que veo es sencillo, una playa con mucho espacio para correr, flores multicolores adornando mi cabello, me admiro en el espejo retrovisor del carro del dueño del bar del costado.

22.12.10

Caer no no no

Tengo recuerdos de tú y yo dormidos juntitos.
Claro, tú haciéndote el dormido pensé después, claro, yo dopada hasta el infinito.
Tú acariciándome la frente, y yo no recordando casi nada al día siguiente.
Yo
leyendo tu cuento después de meses
dos cuentos
donde yo era actriz
donde yo era obsesiva
cuentos inspirados en las veces que me salvaste, en las veces que me cuidaste
que me viste sonreir y ya, nada más.


El frío ya se va hoy, me pongo uno de los vestidos con los que tanto me deseas y ansío caminar por avenidas miraflorinas esta tarde, después del brindis de honor. Anteayer casi caigo nuevamente pero ya no entran las pastillas en mi mente. Empiezo a odiar estas rimas, sin embargo, al final, me amo cuando veo el espejo y eso es bueno. Ayer, ya no elegí dormir, elegí ver extraños y escuchar historias de enamorados.

Sí, te escucho, te escucho
Acompañaste a mi papá a comprar alimentos para el desayuno los días que yo estuve mal, me lo confesaste
.
.
.
antes de partir.
antes de irte a los Yunaites.
                                                      y yo te extraño tanto tanto tanto, que quiero ir a verte, así los gringos nunca me den la visa (aunque fácil me la dan pero ya falta poco para que vengas en realidad). Pero no, mientras tanto tomaré tampico y pensaré en mis doce deseos de año nuevo.

10.12.10

Las mejores canciones para irse a la cama

En realidad son varias canciones, pero éstas eran mis favoritas:

Aserrín, aserrán
los maderos de San Juan
piden pan, no les dan
piden queso, menos eso
piden ají, eso síiiiiiiii.

 Otra más: cuando ya de grande (osea de 5 o 6 años) me volvían a cantar ésta, me imaginaba la escena completita, cabe decir, muy equitativa:

María lavaba
San José tendia
y el niño lloraba
del frío que hacia
Por qué llora el niño
 una manzana que se le ha perdido debajo en la cama
ven para mi casa
yo te dare dos
una para el niño y otra para vossssss


Y esta última es inédita inédita, las anteriores las pueden encontrar en otros sitios, pero la siguiente tengo fe de que la creó mi bisabuela, toda pícara ella (la letra es rara, me enorgullece ser su bisnieta):

Las patas en patitas
el lomo en lomito
la cabecita pal sancochado
las tripitas pal choncholi
el pellejito pa los frejoles
el corazón en anticucho
todo se come de ella*
nada se desperdicia 

Con estas melodías puedo respirar mejor. Porque el tiempo pasa, pero en mi cabeza (aunque me voy olvidando ciertas letras) siguen los recuerdos de los 90s. Porque aunque ahora haya cochera, el jardín era de esa época, de cuando ayudaba a la mami Lucy (mi abuelita materna) a plantar allí afuerita, y yo ni cinco tenía (Por eso quiero plantas en mi futura casa). Porque la infancia (cuando tienes suerte) es puro amor y jugueteos en el Callao. Por eso tengo recuerdos frescos de la Miyuki-bebé entre mis brazos, soportando mis cantos (claro, yo siempre metiéndole un poco de indiepopespañol :D ). Porque la mamá Esperanza (mi bisabuela) se las cantó a sus hijos, la mami Lucy (mi abuela) a los suyos, y mi mamá Laura a nosotras. Yo lo haré con los míos. No para seguir la tradición, sino para que respiren mejor.
 
* Aclaración: se dice "de él" cuando se la cantas a un niño. Pero como en mi casa abundaban las niñas, casi siempre era "de ella".

Miedo

de no tener una casa con jardín
de morir por fumar cigarro barato
de no hacer más cortos (en especial, nuestro corto)
de no volver al flamenco nunca más
de quedarme sin plata para los regalitos de navidad
de gastarme la plata en ridiculeces, cositas mías mías mías
de sustentar mi tesis el próximo año
de que el jurado me mande al carajo
de mis sueños
de los insectos, y también de los perros, gatos, etc. pero más de los insectos
de que no se abra el conservatorio actoral el próximo año
de que el doctor no me quite las pastillas en febrero
de volver a dormir en algún hospital
de no encontrar ningún cuento más de José B. Adolph
de que un maremoto destruya todo el Callao :(
de terminar la carrera la próxima semana

2.11.10

Chau melancolía





Comenzó noviembre. El mes de mi día favorito ♥
Así que aprovechando: tiempo de remodelar mi cuarto.
De botar cosas que ya no me pertenecen. Le diré chau a mi mariposa :( aunque me duela, ella es de lucía-colegial, de lucía-universitariainicios, no de lucía-hoy. De decirle adiós a mis paneles huachafos pero lindis, que ahora sólo inspiran melancolía. Yo no quiero melancolía, quiero risas. De poder decidir de una buena vez qué haré con los millones de boletos de combi/micro que tengo en mi cajita. No los quiero botar, es hora de hacer algo productivo con ellos, ya no forrar cuadernos, eso ya no vale.
Es hora de prender más incienso y llamar buenas vibras, hora de gastarme agua florida porque me gusta y merezco darme gustos. De donar mis juguetes porque les compraré nuevos a mis hijos.





No tendré pesadillas. (check)

17.12.09

Viajar sin pasaje




El cielo de Miraflores me pide que escriba delicias mientras bebo té verde
De vainilla, por favor.
Las burbujas, pienso, son lo mejor de esta calle.

El cielo del Callao me pide visitar a las aves que vuelan en la playa
visitar el olor a pescado del mercado
oler las visitas familiares

El suelo de Lima no sabe qué hacer conmigo
yo no sé qué hacer con su tráfico y ya no le reclamo
falso, todos los días lo hago

El cielo de Ayacucho me espera una vez más,
echarme en la hierba
caminar por calles angostas
que la noche me diga que es de noche





Tengo en mi mano
un
 vaso de té burbuja,

mientras                                                     dejo mi casa, mientras
me molesto porque el tráfico no me dejará llegar a comprar mi pasaje

hacia un ayacucho que no está al sur.

13.12.09

El escondite

.
Yo era real y ficticia, me quedo con las dos.
Jugaba a las muñecas: les ordenaba su casa, su ropa, su día a día, y ellas me lo agradecían. Me decían palabras al oído o soltaban un risita encantadora. Yo sigo jugando, pero mis muñecas se guardaron.
Jugaba y giraba y me escondía cuando quería. Esos días volverán algún día.

"Has dejado el agua hirviendo por pensar en las musarañas
Has estado escuchando a La buena vida para salvar esos momentos
Has vuelto a reunir los juguetes en bolsas de plástico, rotas, de tiendas de ropa"
-me digo


Me dices sí y yo respondo no porque quiero ser yo.
Papá no se va de viaje, él se queda conmigo, trae el periódico y arregla la computadora.
Escucho esa salsa y lo recuerdo más, o el rock antiguo que él solía escuchar.
Mañana lo haré reir, acabo de decir.
.