Más le dolía dejar a esa criatura solita, tantas veces en películas había escuchado esa asquerosa frase ¿o la madre o el hijo? y ella se había decidido por la madre, claro. Hoy no había tiempo para pensar, sólo pujar y escuchar voces de alarma, lágrimas de familiares que esta vez habían hecho el esfuerzo para que no se atienda con el simple seguro médico. Mujercita dijo la enfermera.
Escuchó su primer llanto.
Finalmente los gatos sólo son gatos y las nubes no son sino nubes y yo soy, definitivamente, yo. Entonces se es adulto y se puede morir. Ella no era sólo ella, sino los gatos y las nubes y la poesía y los latigazos y las cámaras de gas y las estrellas y su propia muerte. -José B. Adolph
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6.5.11
18.3.11
Desdoblarme
Deja de correr, sé que quieres estar conmigo, que me quieres, que me amas, que te gusta la vida como yo la pinto. Pero tienes miedo, lo sé. Miedo a que se vayan, a que renuncien otra vez, otra vez. Pero no, si él se cansó es su problema, por más que te duela. Que sólo quieres que suene tu celular, tu destruido celular, y que sea él diciéndote lo perfecta que eres, aún sabiendo que miente, escuchar las historias que él sabe contar pero que cualquiera puede aprender, muchachita. Ahora tienes que disfrutar, aunque no te eligan para actuar, ahora tienes que dejarte de tonterías aunque sea difícil, ahora tienes que tomar decisiones sin hacer daño, sin hacerte daño. Ya lo has hecho demasiado y yo lo sé más que nadie, más que todos. Sé lo que duele, sé lo que dura, sé lo impaciente y tonta que eres. Pero ya tienes veintiun años y deudas pendientes que aún no sabes cómo pagarás, pero eso no importa, tu siempre inventas formas.
Que las elecciones son tuyas y estoy orgullosa de ti, de lo grande que eres, de lo bonita que te ves, de que te silben en la calle. Es estúpido que se haya puesto celoso, es entendible pero a la vez estúpido, te repito y te repito, te hablo claro, yo estoy orgullosa, yo te regalo espejos de esos colores encendidos que me hacen recordarte, que están en mis recuerdos, en tus risas exageradas, en tus llantos exagerados.
4.1.11
volver a reir como en la fiesta de Año Nuevo
No quiero comenzar mal el año. Ayer sólo fue un lapsus, total ayer se cumplió un año sin que nadie lo supiera shhhshhh, es bonito tener secretos. Es hora de elegir, qué estupida para no ponerme escote hoy día, para venirme en un simple polo plomo de manga corta. Quiero un Bob Harris que me diga que no soy incorregible, que alguien pudiera haberse arrodillado al lado de mi cama ayer, no tú, ni tú, ni tú, alguien que me haya acariciado el cabello, tocado suavemente el hombro y dicho en voz bajita que todo va a estar bien mañana, que sonría al verme dormida, y cierre la puerta despacio para no hacer bulla. Porque, sí pues, voy de un extremo a otro tan convenientemente, y es tan idiota y tan fácil llamarse bipolar que no quiero, que me lo diagnosticaron hace tiempo pero que no lo acepto. Como ya no acepto las pastillas, el agua, lo único que me meto a la boca estos días. Puse una película y dije sí, soy ella una vez más, una vez más perdida, una vez más lágrimas en las mejillas. No quise música, la migraña comienza a afectar, pero no quiero más.
los sudores y las sábanas me transportan y así me quedo dormida. chau le digo a ese día.
Hay:
dormir,
elecciones,
escote,
extremos,
música,
pastillas,
películas,
Perdidos en Tokio,
risas
2.11.10
Chau melancolía
Comenzó noviembre. El mes de mi día favorito ♥
Así que aprovechando: tiempo de remodelar mi cuarto.
De botar cosas que ya no me pertenecen. Le diré chau a mi mariposa :( aunque me duela, ella es de lucía-colegial, de lucía-universitariainicios, no de lucía-hoy. De decirle adiós a mis paneles huachafos pero lindis, que ahora sólo inspiran melancolía. Yo no quiero melancolía, quiero risas. De poder decidir de una buena vez qué haré con los millones de boletos de combi/micro que tengo en mi cajita. No los quiero botar, es hora de hacer algo productivo con ellos, ya no forrar cuadernos, eso ya no vale.
Es hora de prender más incienso y llamar buenas vibras, hora de gastarme agua florida porque me gusta y merezco darme gustos. De donar mis juguetes porque les compraré nuevos a mis hijos.
No tendré pesadillas. (check)
3.10.10
mi cabello ya no es un desastre
la palabra tranquilidad debería ser fácil.
vamos, nena, tiene que serlo.
salgamos a ver el mar, a fumarnos un cigarrito mientras caminamos sin tropezar encima de las piedras.
no te quedes.
vamos, nena, tiene que serlo.
salgamos a ver el mar, a fumarnos un cigarrito mientras caminamos sin tropezar encima de las piedras.
no te quedes.
elegir estar bien.
peinarme todos los días, por fin, al fin.
14.8.09
Oficina postal.
Ya me cansé de tirar dedo. Entonces heme aquí, en el correo. La puerta se abre y cierra. Los motores de los carros se prenden y apagan. La gente recoge sus cartas y yo sentada en el suelo frío, esperando el bus que deberá pasar en la pista de nuevo fría. Pero era hora de estar sola. De ni siquiera pensar; mejor, de mirar y disfrutar. De elección de recuerdos, no de dejarme comer por ellos. Y aquí: de elección de acción, o en palabra grave, de vida. De poder detenerme en la acera y decir esto yo lo elegí. De rendir cuentas, pero sólo las bancarias. De estirarme en la cama y no sentirme avergonzada de mis semanas. De poder seguir nada.
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