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10.8.20

Cuando todo pase o no.

Me gustaría que un chico con manos grandes y cabello corto me encuentre en la orilla mientras leo un libro divertido

Se acerque y me diga qué lees y yo responda una historia sobre una chica que se ahoga

Que él no piense que estoy loca sólo que soy un poco extraña

Pero nunca quise ser extraña. Quizás eso me hace serlo

Un chico que no se harte de mis pensamientos. Al menos no más que yo

Que sea capaz de cocinar y se dé cuenta de todos los errores que cometo en la cocina y me abrace como un día me abrazó el director de cine al darse cuenta que el microondas estaba desconectado y yo me había molestado conmigo en vano y con el microondas por creerlo viejo e inútil eres un desastre y ya el abrazo

Que no le asusten mis ideas depresivas ni tampoco las manías desorbitadas

Que no piense que soy superficial porque me gusta bailar reggaetón en la ducha. O que lo piense pero no se vaya

Me gustaría que me toque la cara con sus dos manos y no diga nada y yo no decir nada

Que no se moleste cada vez que pregunto cómo funciona el amor y los antivirus y su fecha de expiración 

Que no se moleste cada vez que cite como estúpida una frase de un libro de una canción de una película 

Que me quiera más cuando yo no sepa hacerlo o cuando me largue a llorar y piense que el mundo está mal

Que se parezca y no se parezca a todos los chicos que me han tomado de la cintura y de la mano y del cabello

Que celebre mi falta de empatía cuando me burlo de la gente a escondidas y luego me regañe y me diga "está bien" por un rato y ponga una mano en mi rodilla y luego ponga seinfeld en la laptop

Que celebre todos mis cumpleaños y no se aburra de los regalos que le hago

Preferiría un chico que me tome fotos que piense que son profesionales cuando en verdad no lo son pero no importa si no sabe

Que me sirva más cerveza cuando se me acabe y comamos de un solo plato a veces eso es muy íntimo pienso recuerdo y a veces me gusta

Que se acuerde que nos conocimos cuando sentía que el mundo acabaría pronto para mí en esta loca ciudad que recuerde que el libro hablaba de la muerte y que era divertido y que él se rió aunque nunca sepamos si de verdad se rió

23.7.20

"Yo ya era humana pero me convierto en una artesana cuando me despierto"




Me encanta esta canción. Cada partecita de la letra y la música y las voces.

Se vuelve tantas cosas. Se vuelve los hospitales, los veinte, el arco iris, la playa, los escritos, las madrugadas, la ranita en los libros y en mi tobillo.

Los subi-baja que no desaparecen.
La fiesta que es siempre y nunca.
La felicidad fugaz.
Permanente.

18.6.20

felizmente no tengo nada en la cabeza*


Estoy junto a Ida Hegazi, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Margarita García, Dolly Alderton, Blanca Varela, y busco más, y voy a descubrir más.

Todas estamos sentadas en muebles coloridos que acabo de traer a casa. Al lado, un balcón con 2 plantas, una mesita, un cenicero con un cigarro a medias y la vista al mar. La playa no podía faltar.

Les he servido diferentes tragos. Blanca ha elegido vino, Dolly cerveza, Sylvia vodka, así todas. Les doy espacio. Salgo al balcón a terminar el cigarro que dejé por ir a contestar su llamada. Todas hablan mucho entre ellas. Así me voy reconociendo, claro, cada vez más. Ellas aquí hablan mucho. Yo también. Y pienso: con las personas que me siento cómoda suelo hablar mucho, cosas que no importan y también cosas que creo importantes. Y dejo de pensar.

Desde el balcón veo el mar, las veo a ellas, me veo a mí sin necesidad de espejo.

Me paro al frente y recuerdo cómo en Alemania también me paré al frente, y luego de hacer un par de tonterías, me conecté a la tierra, sin necesidad de artificios, sin necesidad de mantras, sólo con mi voz y con mis sueños. Recuerdo el café previo, los amigos filmando, la manta mostaza que me abrigaba, la trenza en la cabeza, la silla donde tome vuelo, donde saque la lengua. Adoro esa foto. Gesto que quedaría.

Vuelvo a ellas. Ida: en Cusco, cuando intenté encontrarme antes de mis 30, me di cuenta de la estupidez que era hacer eso, pero más bien los encontré a ustedes. Lo entendí un poco más a él, que no ha muerto, que no quiero que muera jamás, pero cómo decirlo, el perdón que dijimos tantas veces, el amor que hicimos tantas más. Sylvia: me acompañas. Al iniciar esta cuarentena imaginé la misma escena, pero solas tú y yo. Me cuentas lo que te ha pasado. Y entiendo un poco lo que decidiste y cómo lo decidiste. No es una decisión fácil, pero aquí estás de nuevo. Nunca te vas, nunca te irás. Alejandra: te envidio porque Julio es tan lindo y sé que él no te enseñó a llorar, creo que nosotras siempre enseñamos más. Un huracán y la convulsión. ¿Dejaremos de ser una convulsión? Margarita: me has regalado a Catalina y sé que vendrán más. Él siempre se queja de mi primera persona, pero no encuentro otra forma. Mi papá también tiene secretos, entre números y enseñanzas que nunca logro escuchar. Me haces descubrir que no están mal mis sentimientos, yo tampoco he aprendido a cambiar los recuerdos. Dolly: los veinte siempre han de ser difíciles. Quién soy yo para enseñar nada. Quiénes somos para enseñar, me pongo a pensar. Y con Fiorella, recuerdo, decíamos que no sabíamos si aprenderíamos pero tendríamos más que contar, eso estaba escrito. Pero, Dolly, te leo estas noches, entre las clases y el trabajo que postergo, te leo y a veces pienso, pero más siento. Y ya me debo dejar de toda esta majadería que llevo a cuestas.

Blanca: no puedo entender mi ausencia y tu falta. Porque la mía es casi imaginaria, y la tuya tan real. Por eso no entiendo cómo me atrevo a dejarlas aquí, al costadito mío. No te podría decir más que sólo tengo unas pocas ideas equivocadas por cierto y una memoria sin tiempo ni lugar.*

Por fin, me paro al frente, me conecto a la tierra, ahora mis manos tiemblan. Ustedes sonríen del tremendo atrevimiento mio y me pasan una cerveza.


7.6.20

nuevas formas de aprender

Olor a menta, lejos
olor a lentejas de esta cuarentena
de los almuerzos a la 1
ya también de los besos a las 2
ya no estoy allá
tampoco aquí
simplemente respiro
afuera del edificio
a lo alto un Volkswagen celeste
vuela
y cae sobre mí
entonces luego lo vi todo desde arriba
es la perspectiva me repito y se desvanece

[las cosas concretas
llega un niño
llega otro
y luego otro
los miro y pienso
qué suerte estar aquí
pero luego todo es catástrofe y ya no pienso en mi suerte
sino en la que no tienen ellos acá
ya no los recuerdo más
quiero caminar por horas
tomarlos de la mano
descansar cada tanto
mirar los animales, las montañas
en el colegio no hay nadie
la puerta cerrada]

La música se anuncia
lo intermitente
no somos comunes
más bien corrientes
hemos renacido con cada play
hemos disfrazado los silencios
la capacidad de ser todos
de ser nadie
un bicho amarillo vuela cerca
ya no se desvanece
ya no lo veo celeste


1.5.20

Ejercicios


Betty Blue: The Look of Love

1
Te dije que sí, sin más.
Tenía ese brillo en la mirada,
en los pies.
El brillo en los pies te da liviandad,
una simpleza de vida,
una forma de caminar diciéndole al mundo es mejor quedarse acá,
eres el mejor mundo posible.

2
El bar favorito donde nos besamos.
Regresé del baño y nos besamos.
La repetición fue extraña, ya no sonaron fuegos artificiales,
no se quemaron los focos del bar,
no salieron destellos de los vasos,
no, ellos ya no cantaron más.

3
Re-formular mis opiniones.
Esas discusiones en tu carro me hacían detenerme
Pensar –a veces furiosamente
(dejar de peinarme furiosamente)
A veces
me quedaba sin argumentos y te admiraba por hacer eso.
Contigo nada era sencillo
estar enamorada de ti, sí.

4
Cuando estés lista puedes irte, recuerdo que la oí.



[imagen de la película "Betty Blue" 😝 ]