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31.1.11

Impulsos de un lunes mejor

  • Haré pole dance y luego danza aérea y no importará quedarme misia al final.
  • Retomaré el inglés, aunque los profes y las secretarias me miren mal por haberme desaparecido total.
  • Me haré otro tatuaje, esta vez en la pantorrilla, puede ser una serpiente, 1989 pues.
  • Iré a buscar ya los monólogos para mi audición del teatro :D
  • Volveré a escribir más páginas para mi tesis, aunque por problemas burocráticos, me impidan presentarla este año.
  • Iré por 435654643 a Casaideas y arrasaré con la tienda, sobretodo con los pos-it de diferentes formas y colores.
  • Veré mis películas favoritas una y otra vez, como siempre, como solía hacer.
  • Quemaré discos de Los Planetas, Aerosmith, Jorge Drexler, etc. y los pondré para dormir.
  • Ya no me compraré aretes largos y plateados, aunque sean mis favoritos; más bien gastaré como desquisiada en crops tops (me gusta hasta cómo suena!) esta semana.
  • Procuraré serle fiel a Cantolao, a mi playa de provincia.
  • Me voy de mochilera, antes de tener bebes.


chau oficina
me voy cantaaaaaaaaando, esta vez le aumento mi canto

23.12.10

Rainbow

Me gustan los arcoiris. Un montón. De hecho, tengo uno en mi nick del msn desde hace un buen tiempo, aveces lo acompaño de alguna melodía, pero a veces cuando me llega todo o cuando me quedo sin ideas, el arcoiris se queda solo. Aunque igual se ve tan Lucía, que me encanta. Ayer uno de mis primos de cariño se burló de mi vestido, pero a mi me pareció un cumplido: y ese vestido arcoiris me dijo.
Y no soy sólo yo. Creo que he ido dejando huella con esto de los arcoiris, que hay chicos que han seguido viendo esos putos arcoiris en todos lados, o amigas deseándole a mi novio un feliz cumpleaños con muchos colores -como yo!, o cositas así. Y me gusta, que aunque sea una depresiva total, o mejor, que aunque haya tenido esas etapas de depresión total, los colores siempre vuelvan a mí. Que la Miyuki haya pintado conmigo una parte de mi cuarto con las tizas que me robé alguna vez. Que haya aparecido un arcoiris en el techo de mi cuarto hace ya algunos años y tener prueba de ello...


...haberme emocionado como una niña de cuatro años por tan magnífico evento. Haberlo contado, haberlo fotografiado. Que el chico de los tatuajes me haya mirado raro por querer tatuarme un arcoiris en el hombro derecho. Pero yo quería un tatuaje suavecito pues. Y además ahí estuvo mi novio haciéndome reir cuando me retorcía y exageraba de dolor. El arcoiris me salvó, me di cuenta después. Porque pensaba, en la clase de Tesis II, que si los tatuajes de los pandilleros tenían cierta relación con sus cortes y eso, el mío también lo tuvo con mis cortes que me hacía en esos tiempos (no quiero decir) feos. Y ahora, ya empezó el verano y empiezo a mostrarlo sin querer porque ando medio calata por el mundo. ¡Las estaciones, las estaciones! Ayer recién me di cuenta que ya estamos verano, veranito rico. A disfrutar el verano, a hacerte el verano cuando llegues de viaje.


Me encantan los post it de colores!
Los aretes de colores también, así que eso siempre es un buen regalo.
Los arcoiris colgados en las combis.
Ver muchos boletos de distintos colores, todos juntos. Qué rico.
Las lucecitas de navidad. Muchas muchas. Hasta que las casas se incendien. No, mentira.
Y los peces de colores también, como mi pez que me ayudaron a dibujar en el taller:

6.9.09

Estaciones intermedias

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Ma ligne de chance! o terminando otoño

No quiero que me internen. Voy a mejorar. No quiero perder años. Ahora sí. Como Marianne, paso de todo: del tiempo, del dinero, de libros. Lo que yo quiero es vivir. Vivir, es mejor así. Con todo lo que signifique ese verbo tan peligroso hasta ayer. Ya no más cortes, ni llantos ni golpes. Ya no más huidas reales o supuestas. Reencontrarme significa darme un 20 en conducta, o mejor: casi quererlo. Separar lo bueno de lo malo, sin ser moralista. Ir sola una mañana de verano a la playa y por la tarde reir con las personas favoritas. En la noche volver a decirle a mi mamá que sueñe con los angelitos y no importarme si lo que escribo tiene sentido. Si rima o no.


Todo alcanza en un post-it o comenzando primavera

Nunca regreso por mi. Estoy en posición fetal y el silencio me acompaña. Ellos me escriben, imaginando o recordando, y yo caigo desvencijada en un cuarto lleno de post-it. Estoy segura que no es un sueño, en los sueños es difícil reconocer los colores, y esta vez se trata de pos-it amarillos, rosados y celestes. De todas las formas. De ningún color más. Un lapicero (que no sea tinta líquida, por favor, señor) y escribo


N a c e r e s r e n u n c i a r a l a c a l i d e z


Borro. Tacho. Anulo. Dictamino otras cosas; en otras palabras, nazco. Y ahora, lloro. ¿Cómo puedes llorar si hay más post-it para escribir? Yo ya no quiero escribir. Quiero post-it voladores. Yo puedo alcanzarlos. Sólo tengo que saltar.
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